LA AUTOESTIMA: VALORACIÓN DE UNO MISMO

Marisa Espina/ octubre 11, 2019/ Psicología/ 0 comentarios

Autoestima: valoración de uno mismo

Todas las personas necesitamos tener autoestima para vivir y actuar de manera provechosa, eficiente, es indispensable para un desarrollo saludable. Por supuesto, si nos falta no nos moriremos, pero si tenemos una baja autoestima puede perjudicarnos para vivir y desempeñar nuestras tareas. Nadie carece por completo de autoestima positiva. Todos somos capaces de desarrollar la autoestima.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la valoración de la imagen que la persona tiene de sí misma, la confianza que tiene en sus propios recursos y el aprecio de sus virtudes y defectos de manera equilibrada. Se va formando y desarrollando desde que nacemos, por la asimilación, reflexión e interiorización de las opiniones de las personas importantes de nuestro entorno.

Para construir una autoestima saludable necesitamos unos padres (o cuidadores) que nos acepten tal como somos y que nos quieran. Necesitamos su comprensión y su apoyo,  que nos hagan sentir que somos importantes, que potencien nuestras fortalezas, que nos enseñen a enfrentarnos a las dificultades, a valorar nuestras cualidades y capacidades de manera realista y a aceptar nuestras limitaciones y defectos.

La autoestima desempeña un papel fundamental en la vida de las personas. De hecho, muchas de las dificultades psicológicas y uno de los motivos por las que las personas consultan suele ser por un sentimiento de poca valía personal, una escasa apreciación y poca confianza en sí mismo. 

La autoestima no es un rasgo estático

No es un rasgo estático, varía según cada persona. Tiene dos componentes: un sentimiento de capacidad personal y un sentimiento de valía personal. Refleja la habilidad de la persona para enfrentarse y superar los problemas y para respetar y defender sus intereses y necesidades.

Es el resultado de continuas autoevaluaciones que surgen de nuestros pensamientos, sentimientos, ideas y experiencias y de las valoraciones que recibimos de nuestro entorno. De esta manera, uno puede formarse un sentimiento positivo de sí mismo, o por el contrario, un sentimiento negativo de no ser lo que se espera

Dependiendo de cómo nos sintamos respecto a nosotros mismos influirá en nuestras vidas. Por ejemplo, si pensamos que no valemos mucho o que no somos capaces de hacer una determinada tarea, nos desanimaremos, tendremos miedo a fracasar y ello nos impedirá hacer la tarea, con lo cual nos sentiremos fatal.

También puede suceder lo contrario, que no seamos realistas, nos creamos capaces de cualquier cosa y actuemos de manera imprudente. Este caso no es un exceso de autoestima, sino que lo que intentamos es tapar nuestra baja autoestima, sintiéndonos superiores pero sin serlo.

Características de una persona con alta o autoestima positiva

  • Se siente bien consigo misma, es capaz de cuidarse y de cuidar a quienes le rodean, se siente apreciada y querida.
  • Tiene confianza para enfrentarse a las diversas situaciones y problemas que se le plantean en su vida.
  • No se siente culpable de sus equivocaciones y errores, los considera una manera de aprender y mejorar.  
  • Es menos crítico que las personas que no poseen una buena autoestima.  
  • Sabe reconocer sus defectos (que toda persona tiene), no se cree perfecta.
  • Mantiene buenas relaciones con los demás.
  • Valora de manera realista sus capacidades y sus limitaciones.
  • Aprecia sus logros y reconoce sus errores

Poseer una autoestima positiva facilita: un buen ajuste psicológico, sentirse satisfecho de uno mismo, favorece la adaptación social. Influye de manera decisiva en todos los aspectos de nuestra vida, en nuestras conductas, en cómo trabajamos, en cómo percibimos la realidad y en las posibilidades de progresar. Nuestras respuestas ante los acontecimientos dependen de quién y qué pensamos que somos.

Cuánto más alta sea nuestra autoestima:

  • mejor preparados estaremos para afrontar las adversidades.
  • más posibilidades tendremos de realizar nuestro trabajo de manera productiva y de lograr el éxito.
  • más posibilidades tendremos de establecer relaciones interpersonales enriquecedoras.  
  • más probabilidades de tratar a los demás con respeto.

Características de una persona con baja autoestima

  • Es insegura y no se respeta a sí misma.
  • No se siente capaz de enfrentarse a dificultades, ni buscar solución a los problemas que se le presentan.  
  • Es vulnerable a la crítica o al rechazo.
  • No tiene confianza en sí misma.
  • Tiene miedo a iniciar nuevas tareas o proyectos tendiendo a pensar que no lo hará bien.
  • Tiende a aislarse de los demás porque piensa que no aporta nada.  
  • Siente que no tiene el control sobre su vida, permite que otras personas le manipulen.
  • No se muestra tal como es por miedo al rechazo.
  • Le cuesta aceptar sus errores.
  • Necesita la aprobación de otras personas.
  • Se siente frustrado y maneja mal su enfado y agresividad.

Tener una autoestima baja es sentirse inútil, sentirse equivocado como persona. Tenemos que aprender a querernos y valorarnos a nosotros mismos, reconociendo nuestras fortalezas y defectos, no avergonzándonos de nuestras debilidades e inseguridades.

Es importante tener un término medio de autoestima oscilando entre sentirnos capaces e inútiles, acertados y equivocados, actuar a veces con sensatez y otras torpemente.  

¿Cómo fomentar la autoestima? (N. Branden; L. Yllá)

Cómo fomentar la autoestima

Para tener una buena autoestima, hay que cuidar una serie de aspectos:

  1. Vivir conscientemente. Significa no engañarse a uno mismo, no huir de la autocrítica ni de la crítica. Supone vivir al máximo de nuestras capacidades.
  2. Responsabilidad de sí mismo. Implica asumir la responsabilidad de nuestras conductas y aceptar que nos podemos equivocar. Si nos equivocamos,  lo importante es rectificar, reparar el daño e intentar que no vuelva a suceder.
  3. Aceptarse a sí mismo. Significa aceptarse tal y como uno es, con los aspectos positivos y los defectos. No significa ser conformista ni que de igual todo.
  4. Vivir con autenticidad y propósito. Si nos aceptamos como somos, no fingiremos ni engañaremos a los demás ni a nosotros mismos. Las personas nos tienen que querer y aceptar tal como somos, ello no significa que no deseen que mejoremos. Tenemos que aprender a ser asertivos, sin ofender a nadie.  
  5. Ayudar a las personas a que tengan una buena autoestima. Las personas nos relacionamos entre nosotros, es bueno ayudar a los demás cuando lo necesitan. Cuando ayudamos a otras personas, nos sentimos bien y mejora nuestra autoestima.
  6. Autoafirmación. Implica respetar nuestros deseos, necesidades y valores. Ser nosotros mismos, sin fingir para agradar a los demás. No significa tener una actitud agresiva, ya que las personas con actitudes y comportamientos agresivos son personas amargadas y con poca capacidad de empatía para ponerse en el lugar del otro. Tratan a los demás de manera desconsiderada, esto no fomenta la autoestima.  
  • Los seis pilares de la autoestima. Nathael Braden
  • Yllá, Luis (2011). Los conflictos psicológicos inconscientes en algunas enfermedades psiquiátricas y corporales
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